TRAYECTORIA INSTITUCIONAL

Desde 1989 promoviendo sociedades diversas y equitativas en armonía con la Tierra.

1985

Un grupo de ciudadanos interesados en la conservación de las montañas del valle de San Cristóbal, entre ellos Kess Grotenboer, Nancy Tate Wood y Jane Taylor contactaron a la organización Pronatura en México para solicitar su apoyo en la conservación de los bosques del Tzontehuitz y del Huitepec, por su importancia en la captación del agua y su riqueza natural.

1986

Pronatura Sur, se estableció como Capítulo Chiapas de Pronatura en 1986.

Los miembros fundadores de Pronatura Chiapas A.C. fueron el Sr. Pablo Farias Campero, Sra. Nancy Wood, Sra. Jane Taylor, Sr. Jose Eduardo Gonzáles Rovelo, Sra. Pilar Garcia Quintana, Sra. Maria de los Angeles Azuara, Sr. Alfonso Calatayud del Castillo, Sr. Romeo Domínguez y Rosa María Vidal, quien ocupo el cargo de directora de la organización desde su fundación hasta el 2013. Los primeros miembros del equipo técnico fueron Claudia Macias Caballero, Norma Ferriz Domínguez, Philip Bubb y Charlie Keck.

1986

Con financiamiento de varias organizaciones, se adquirieron en 1986, 135 hectáreas de bosques mesófilos del volcán Huitepec, estableciéndose la primera Reserva Ecológica manejada por una organización de la sociedad civil en México.

1987

A partir de 1987, se cimentaron las bases organizativas, un consejo directivo voluntario, y un equipo operativo mínimo, dedicando los primeros proyectos a la educación ambiental y los estudios sobre la avifauna, así como identificando sitios de alta importancia para la conservación de los bosques de niebla del Norte de Chiapas.

Entre las personas que apoyaron con su trabajo voluntario para las actividades de conservación en Huitepec, en los primeros años del nacimiento de Pronatura Sur se encuentran el Sr. César Paniagua y su esposa, el Dr. José Luis Zarate, el Dr. Mario González Espinosa, la Dra. Lorena Soto Pinto, el Dr. Ron Nigh, M. en C. Marco Lazcano Barrero, Dr. Mario Ramos Olmos +, Dr. José Luis Patjane, Ignacio March Misfut, Kess Grotenboer, entre otros.

1992

Se establecieron las primeras oficinas de Pronatura, compartidas con la asociación civil Ecosfera A.C.

Más tarde se estableció el Colegio de la Frontera Sur, un consorcio interinstitucional, creado por Ecosur, Ecosfera, CISC A.C. y Pronatura para generar un modelo novedoso de la vinculación de la investigación científica con la articulación de procesos de acción local.

En este mismo año, Pronatura Chiapas se unió a la campaña de defensa de los Chimalapas, logrando modificar el trazo de la autopista que afectaría de manera importante la continuidad de la Selva Zoque, entre Chiapas y Oaxaca.

1993

Pronatura Sur, Capítulo Chiapas se registró como asociación civil independiente con el nombre de Pronatura Chiapas A.C

1996

Pronatura recibió en donación una reserva ecológica en donde más tarde se estableció el Centro de Formación para la Sustentabilidad, Moxviquil, la Reserva Ecológica de Moxviquil y el Orquidiario.

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Al aumentar el área de incidencia a los estados de Oaxaca y Guerrero, además de proyectos en colaboración con países centroamericanos, Pronatura cambió de nombre a Pronatura Sur A.C.

Compromiso con la naturaleza y con las personas

Durante los últimos 20 años, hemos respaldado la creación de diversas organizaciones civiles y movimientos, incluyendo la Casa de la Ciencia, la Red Regional de Educadores Ambientales del Sur-Sureste de México, el Fondo de
Conservación el Triunfo, entre otros. Nuestra labor ha evolucionado desde el estudio de aves y la educación ambiental hasta abordar el manejo integral de recursos naturales y la influencia en políticas públicas. 

Nos destacamos por fusionar la conservación de la naturaleza con un enfoque social, facilitando el diálogo entre disciplinas, instituciones y sectores. Actualmente, ejecutamos proyectos en diversas regiones y abordamos una amplia variedad de temas. Tras dos décadas de existencia, seguimos arraigados en nuestros valores originales: un compromiso con la
naturaleza y con las personas. Nos dedicamos a preservar lugares únicos en el mundo y a mejorar la calidad de vida, especialmente de aquellos marginados que poseen el invaluable tesoro natural de México.